A mi amada una rosa le otorgo
Cuando la recibas te llenes de asombro
El día que te conocí a la larga entendería
Que nuestra amistad seria solo alegría.
Tal seria mi felicidad
Que gozaría solo de comodidad
Al mirarte yo me sonrojaba
Yo soñaba , me ilusionaba.
Esta rosa no tiene comparación .
Ya que de ella se desprende tal admiración .
te espere y no llegaste
te hable y me ignoraste
Llore y me desahuciaste
Tu me abandonaste.

El día que te fuiste pensé que volverías
Pero me di cuenta de que ya no me querías
Ahora la rosa se ha marchitado
Por lo que tanto había deseado
La rosa que yo había cuidado
Ahora se ha destrozado.

El día que te marches yo se que llorare
Y en un mar de lagrimas yo me hundiré.

Si tan solo pudiera amarte,
quererte e idolatrarte,
si tan solo me dejaras llegar a ti
para detenerme en tu ternura y gozar de tu dulzura,
si me dejaras entrar en tus sueños de placer...
seria tu esclavo de amor para hacerte feliz

Amaneceré en tus labios,
los llenaré de besos y escribiré poemas en tu piel,
luego lentamente,
sin abrir los ojos, te declararé mi amor.

Autor/a: Mario Alberto


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