Caña de voz y gesto,
una vez y otra vez
tiembla sin esperanza
en el aire de ayer.

La niña suspirando
lo quería coger;
pero llegaba siempre
un minuto después.

¡Ay sol! ¡Ay luna, luna!
Un minuto después.
Sesenta flores grises
enredaban sus pies.

Mira cómo se mece
una vez y otra vez,
virgen de flor y rama,
en el aire de ayer.

Autor: Federico García Lorca


poemas de amor


Quizás los poemas más hermosos son los dedicados a la naturaleza, los árboles, las plantas en fin todo eso que nos mantiene vivos, los paisajes llenos de árboles es simplemente hermoso! cuidemos los árboles porque nos dan oxigeno y sombra!