Un día amanecio,
con mucha tristeza
en mí interior.
Ese era el día a día,
de mí triste corazón.
Pero con firmeza esperé,
y al fin encontré…:
lo que andaba buscando,
lo que iba añorando…
…era tenerte a ti.
Porque antaño,
tristemente latía mí corazón,
ahora contigo late de emoción.
Juntos debemos estar,
para poder reanudar,
esa felicidad,
que se nos prohibio,
porque juntos,
abrimos nuestro corazón.

Aprendí entonces
que un corazón cerrado
nada puede hacer
para sanarse asi mismo
al abrir mis brazos
habro mi corazón
dejando atrás en mi pasado
una prisión que nunca existió
solamente porque cerré mi corazón
fui prisionero de mi mismo
en mi propio mundo
pero ahora tu mundo
y mi mundo juntos
en uno solo
porque para unirse al tuyo
solo bastaba abrir mi corazón

Carlos Mendez


Para más poemas de amor, de amistad y otros poemas visita cibernotas.com


Muchos cerramos nuestros corazones por el solo hecho de tener miedo a ser heridos o heridas de nuevo, pero a lo largo del camino esto nunca será necesario en ciertos aspectos como por ejemplo si encontramos a alguien que nos habra el corazón. Desafortunadamente a veces abrimos nuestro corazón a la persona equivocada y por eso mismo nos llenamos de temor, un temor justificable al momento pero realmente es para aprender a valorarnos más y aprender de la experiencia. Al abrir nuestro corazón en ciertos aspectos nos fortalecemos como por ejemplo: si le abrimos nuestro corazón a un amigo o amiga esta personas sea mala o buena nos ayudará a aprender que debemos decir y que no debemos decir, asi que a lo largo del camino aprendemos lo que es necesario decir al abrir nuestro corazón y lo que no es necesario decir. Es decir aprendemos de nuestros errores tambien al abrir nuestro corazon con la persona equivocada.